Los Hombres del Isla. SOS.

En nuestro barco existían una gran cantidad de historias que se transmitían de tripulación a tripulación, la primera de ellas versaba sobre el origen de su estabilidad dura.
Resulta que este barco fue hecho por encargo de un magnate , para utilizarlo como Yate, le mandó a hacer unos compartimientos secretos en la barriga del barco , vaya , cualquiera podría pensar que era para ocultar algo, por esta razón cuando fué lanzado al agua desde el astillero La Naval en SESTAO, España , en lugar de la tradicional botella de Champan y la fiesta , se formó el corre corre pues el barco al salir dio la vuelta de campana, la peor cosa que le puede pasar a un barco, lo que es literalmente virarse al revés, con la cabeza para abajo y los pies para arriba, para que lo entiendan bien los que no conocen los términos marineros.
Entonce el dueño , no lo quiso.
Lo reflotaron en el Astillero y le rellenaron con concreto, (con la falta que hace en estos tiempos) estos compartimientos secretos y así

Durante la navegación

Durante la navegación

resolvieron el asunto de la estabilidad, se pasaron un poquito y el metacentro o centro de gravedad quedó mas bajo de lo normal lo cual lo hizo más estable, mas seguro, pero horrible de soportar en el mar malo.
Con esa mala fama , lo vendieron barato y Cuba fue quien lo compró para realizar faenas de arrastre por la popa en la Flota Cubana de Pesca.
Debido a esta carga adicional se volvió algo pesado, solo alcanzaba 15 nudos a toda máquina y cuando arrastraba las redes menos, los peces que nadaban mas rápido que él, se escapaban y le sacaban la lengua a los desafortunados pescadores.
La Flota de Pesca salió rápidamente de él. Entonces lo adquirió una misión científica de la ONU , el fondo mundial para la alimentación FAO y lo equipó con los más modernos medios de Electro-Radio Navegación.
Estos científicos se dedicaron al estudio de los cardúmenes de peces, las zonas de pesca en los mares frente a Sudáfrica, Terranova, etc, lugares donde podía operar nuestra poderosa Flota Cubana de Pesca. Así fue que conocí la ecosonda más potente de que he tenido noticias en mi vida, una SIMRAD , que ni en sueños había estudiado en la escuela, ni que contar lo que hacia ese aparato.
Cuando terminaron los científicos, el barco quedó atracado en el muelle de la Pesca, sin uso. La Marina , que tenía una importante flota de buques escuela y de aseguramientos se hizo de él y lo envió a reparar y remodelar a España.
Lo llevó una tripulación mixta de marinos mercantes y de la Marina de Guerra los que se iban a quedar con el barco.
Entre ellos estaba mi comandante como segundo al mando, pues el Capitán era un viejo capitán mercante, que prestaba servicios en los buques escuelas y ya estaba un poco viejo para los trajines que se avecinaban.
En esa a travesía ocurrió el hecho. Yo no estaba ahí, lo contaron muchas veces los que lo vivieron.
Al regreso a Cuba desde puertos españoles al barco lo sorprendió una galerna. Así se le dice a un ciclón en el mar , fuera de nuestra zona del Caribe, en pleno Océano Atlántico, donde no hay lugar hacia donde virarse, imagínese lo terrible que son y las ganas que tienen de hacer daño.
El capitán le dió la amura al mar por la banda de estribor y a media máquina comenzó a capear el temporal, las olas barrían la cubierta y hasta el puente de mando , arrastrando todo a su paso, no se podía salir al exterior, ni siquiera se podía caminar por el interior pues el barco en su estabilidad dura, te arrojaba contra los mamparos, hubo incluso un marinero que arrancó una portilla al ser lanzado contra ella. Había que estar quieto en base.
Todo estaba asquerosamante revuelto, vómito, cartas de navegación, ropas, todo lo que se pudiera mover o caer y rodaba impunemente por el suelo, el barco chirriaba y temblaba violentamente como sufriendo un intenso dolor.
El capitán cuando se incomodaba o estaba tenso tenía la costumbre de llevarse una mano a la cabeza y la otra a la parte de las nalgas que pica, rascándose ambas simultáneamente.
Todos estaba silenciosos, rezando para sus adentros que pasara rápido aquella agonía, con ganas de salvarse,pero con pocas esperanzas.
Cuando de pronto el telegrafista , que era por cierto tartamudo, saliendo de la puerta de la estación de radio y casi a rastras aferrándose a los mamparos del puente se acercó al capitán y le dijo:
-Caaa- pitán,Caaa- pitán teeengo treees barcos en el radio, enviando un SOS.
¿Queee pooodeeemos haaaa cer?
Dicen que el hombre se llevó rápidamente las manos a sus partes acostumbradas y le dijo con voz airada..
…Eeeen nvia también tú un SOS , chico.
Afortunadamente todo pasó , el barco era fuerte y resistió, tampoco hubo noticias de naufragios en la zona.
Evidentemente que en ese momento todos los que pasaban el temporal requerían una ayuda, que nadie la podía dar pues en esos casos en el mar, todo depende de la pericia del capitán y de la resistencia del barco.
El nuestro resistió y bastante que sirvió después

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