Lo que pienso de la Enciclopedia Ecured.

ecuredsearchConfieso que al principio lo tomé como un ruido en el sistema, comenzaron a aparecer correos que mencionaban ese extraño nombre y ocupado en otros asuntos, sin ganas de una complicación nueva, le dediqué  poca atención, luego se fue perfilando la orientación, la dirección, la planificación,  el trabajo y el control, entonces ya fue otra cosa.

Acababa de ser gestada para luego nacer, la Ecured, Enciclopedia Cubana Colaborativa en Red.

En algún momento pensé  para mis adentros, ¿Cómo emular WikiPedia, del  emporio de todos los poderes? (aunque su misión y visión  sugieran otra cosa),  Encarta y otras enciclopedias,  donde pensaba que estaba todo o casi todo. Luego comprendí que no había que emular a nadie, solo construir lo nuestro.

Se percibía el esfuerzo en todas partes, silencioso constante.

Entonces comencé a trabajar, desde mi rinconcito, en lo que podía, con mil regaños de los moderadores, pero siempre escuchando consejos y me creé mi propia misión.

Entendí que en una Enciclopedia Global hecha en otra parte  no iba a  estar, el hecho histórico local, el héroe, el mártir, el lugar, la precisión, el enfoque. En la nuestra sí y valía la pena.

Entendí que en Cuba hay tremenda cultura y tremendo nivel de investigación y de investigadores y muy poco papel y posibilidades de crear libros, copias duras y pensé, eso lo resuelve bastante.

También que hay, información, historia, cultura que está a veces engavetada en un lugar y   merece ser conocida y compartida.

Me dediqué a buscar investigaciones que se hacen a diario en los Museos, en las Sociedades, en los predios del saber, y me asigné la localidad como objetivo. Dije, lo mío es lo mío, lo del otro es lo del otro y entre todos podremos hacer el edificio.

Ahí están  muchas de mis fuentes, todas citadas, los autores consultados. Aporté  mi granito de arena, al máximo de mis posibilidades, con pasión.

Hoy está adulta, la Enciclopedia, ya es portátil para los que no tienen  conexión a la red de Cuba, es reducida para que corra en el Sistema Operativo de un teléfono móvil y se mantiene en constante crecimiento y perfeccionamiento.

Pero lo que pienso de ella me lo demostró mi hija y sus compañeritas, estudiantes de Secundaria, que promediaba de dos a tres investigaciones al mes y literalmente se volvían locas buscando en las bibliotecas.

Porque les comencé a enseñar cómo utilizarla, a distribuirla por todas partes, a recomendarla, y sus resultados docentes, arrastrando a su equipo, comenzaron a mejorar, su interés, su capacidad de conocer se hizo admirable para mí.

Entonces vi la gran utilidad, la gran herramienta, la gran dicha que tenemos los cubanos de contar con esta Enciclopedia, la cual sin lugar a dudas no es perfecta pero se perfecciona constantemente, no lo tiene todo, pero cada día tiene más, no está en todos los lugares, pero cada día está en más lugares, no la utilizan todos los alumnos y docentes, pero crece velozmente  el número de alumnos y docentes que la utilizan y reconocen.

Por eso me alegro de haber hecho algo y más que nada ahora me dedico a enseñar a colaborar o a utilizarla. Y pienso que disponer de  ella incondicionalmente está también, entre Lo Bueno de Cuba.

 

1 comentario

    • Jorge Luis Perez en 24 octubre, 2013 a las 3:16 PM
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